domingo, 24 de julio de 2016

EL FABRICANTE DE ARCO IRIS

Cuenta la leyenda que un lobo solitario encontró durante sus solitarios  paseos por la costa al fabricante de arco iris, que alocadamente correteaba por entre los acantilados y estaba creando pequeños arcoiris...

Cuenta la leyenda que el lobo solitario conversó con el fabricante de arcoiris y le preguntó por qué los lanzaba al mundo tan pequeños, tan indefensos...

Y cuenta la leyenda que el fabricante de arcoiris le contó en secreto que sus pequeños arcoiris  se fundían con el aire e iban desapareciendo para marcharse a crecer y formar orgullosos arcoiris por todo el mundo...

Este lobo solitario pasó la tarde en compañía del fabricante de arcoiris, jugando contra los acantilados y, conocedor de su historia, prometo guardar el secreto de cuando y donde el fabricante de arcoiris caprichosamente crea sus pequeños arcoiris.

domingo, 10 de julio de 2016




LA TIERRA DE LAS CRIATURAS HELADAS, Riisitunturin Natl. Park., Kuusamo, Finland

Sólo los lobos solitarios saben caminar por mundos remotos. Y sólo los lobos solitarios suelen encontrarse con criaturas escondidas que salen al paso para compartir sus experiencias, sus vivencias... y contar historias fabulosas que nunca antes habían sido contadas y que nunca más volverán a ser contadas...

Sólo los lobos solitarios saben escuchar estas historias y sólo las criaturas que se saben escuchadas, comparten sus secretos. Esta criatura me susurró su vida efímera en un frío invierno en el Parque Nacional Riisitunturin, en la Laponia finlandesa. Me contó como creció en sueños fríos y cómo soñó con caminos helados. Me contó que sus suspiros terminarían con el viento y que dejaría de caminar con la próxima tormenta.... Este lobo solitario escuchó su cuento nevado y le prometió guardarle en sus sueños y darle vida eterna.... 






martes, 21 de junio de 2016

Los lobos solitarios caminan por los bosques


Siempre me ha gustado caminar por los bosques. Siempre me ha gustado sentirme arropado por la fría niebla, en silencio, en solitario. Siempre me ha gustado sentirme fusionado con el aire que respiro, con la tierra que piso, con los sonidos que escucho. Y siempre me emociona cuando los elementos que tengo delante se conjugan para dedicarme un momento único de belleza y de armonía... La primavera ya termina en los bosques húmedos del norte de Gran Canaria. Y este lobo solitario ha caminado arropado, en solitario, fusionado... emocionado...



sábado, 13 de abril de 2013

Caminando por Fushimi Inari Taisha



Hay lugares que son especiales, pero no especiales por si mismos, sino especiales para una persona, en un momento concreto y en una situación particular. Cuando se combinan las circunstancias adecuadas, un lugar se convierte en un santuario de recogimiento, de situarse en ese límite tan delicado que todos llamamos "encontrarse a sí mismo"... Son lugares que te impactan de manera directa, que te conmueven profundamente y donde querrías pasar horas, días, meses, años, una eternidad... son lugares donde te fusionas con los elementos y te fundes en el espíritu reinante, donde sientes realmente que formas parte de aquello que se ha llamado Gaia...

A lo largo de mis viajes he encontrado varios lugares en situaciones particulares que me han conmovido  y que han quedado registrados en mi cuaderno de bitácora de vida. Son lugares y momentos de profundo recogimiento personal de los cuales saqué conclusiones rotundas y sólidas, a las que recurro de vez en cuando para ordenar ideas y mantener el timón. Habitualmente para mi estos son lugares de naturaleza abierta, salvaje, enorme, ajena a la cotidianidad... Pero hay un lugar en el remoto Kyoto que sumé a esta colección de "mandalas" personales: Fushimi Inari Taisha...




He visitado este santuario sintoísta dos veces: en 2000 y en 2010. La primera vez que lo visité quedé impactado, envuelto en la luz roja reflejada reinante en los interminables senderos. Conmovido al borde del síndrome de Stendhal... La segunda vez iba con temor de que se me disgregara aquel sentimiento del que me empapé la primera vez, con aquellas dudas de volver a visitar un lugar especial por si se pierde la magia que lo envolvía... Pero no. Fushimi Inari Taisha me recibió con los brazos abiertos, envolventes, con su espiritualidad, con su cariño, dándome todo lo que yo buscaba, como un viejo maestro que disfruta enseñando.
Ambos encuentros se produjeron en momentos importantes de mi vida, con dos personas muy importantes para mi... y en ambas visitas encontré respuestas a preguntas perdidas, aquellas preguntas que sabes que te tienes que hacer pero que nunca te atreves...

Quizás deba hacer una visita de nuevo a este lugar y perderme por sus interminables caminos. Quizás deba volver a bañarme en la luz roja reflejada ... quizás deba visitarme de nuevo a mi mismo...

lunes, 4 de marzo de 2013

Gran Canaria Salvaje: Tierra de Atlantes" abre el número 11 de la revista "LNH:Fotografía de Naturaleza y Paisaje".


http://issuu.com/yfaerin/docs/lnh11

Ha sido una experiencia muy interesante recopilar esta colección de fotografías sobre el lado más salvaje de esta isla de Gran Canaria.

El trabajo de Javier Alonso Torre en esta revista digital es fantástico y su entusiasmo no cesa. Me recuerda a los mejores momentos de "Visión Salvaje", cuando Diego López Álvarez gobernaba aquel proyecto con el mismo entusiasmo.

Gran Canaria Salvaje: Tierra de Atlantes es un homenaje a esta tierra de la que me siento hijo adoptivo, que tanto nos da. Cada día que salgo encuentro rincones secretos en los lugares más insospechados y también grandes espectáculos de los elementos climatológicos que hacen que disfrutemos de momentos únicos.

Disfrutad de esta colección como he disfrutado yo haciéndola, seleccionándola y escribiendo.






domingo, 6 de mayo de 2012

Congelando el instante: David de Miguel Angel, o la perfección hecha marmol

Acabo de estar en Florencia de donde vengo impresionado por el David, de Miguel Angel. Estuve bastante tiempo en la Galería de la Academia, viendo el original, al cual no se le pueden hacer fotografías. Creemos los fotógrafos que mucho del éxito de nuestras fotografías consiste en captar el instante, dar la sensación de momento congelado en el tiempo. Buscamos que nuestras fotografías muestren ese instante concreto y que den la sensación de que las cosas van a cambiar tras un pestañeo. Esta es una tarea muy difícil, pero después de contemplar el David de Miguel Angel, he quedado empequeñecido... Me impresiona cómo se ha podido captar ese instante en un enorme bloque de marmol. Me ha impresionado cómo una piedra de ese tamaño puede dar esa sensación de una manera tan intensa: parece que se va a mover, que te va a seguir con la mirada, que le va a cambiar la expresión del rostro, que se va a mover esa mano. Simplemente, el David de Miguel Angel está vivo. Uno de mis pensamientos al ver esta obra fue intentar entender el éxtasis que tuvo que tener su autor al ir viendo salir esta estatua de un bloque de marmol. Imagino al autor encerrado en un taller cara a cara con David. Yo creo que no hubiera podido soportar ese éxtasis. La original no se puede fotografiar, pero la réplica en la Plaza de la Signoria permite recrearse de nuevo en la obra. Mi éxtasis fue jugar con las luces y las sombras, abstraerme del bullicio de los turistas alrededor y esperar ese instante de luz idóneo en una tarde lluviosa. Congelar ese instante en el que la piedra va a moverse y notar cómo circula la sangre por las venas de marmol. Me es difícil elegir una pieza musical que refleje esa sensación de éxtasis, pero algo así debió sentir Elton John al ver tocar a Diana Krall y el resto de la banda este éxtasis jazzístico versionando el tema "Night Train"... Este enlace me lo descubrió Joan Guillamat. http://www.youtube.com/watch?v=BM1ZE86Y2qY

domingo, 26 de febrero de 2012

Ensueños en verde: Las auroras boreales bailan


Recientemente he estado flotando en un mar de iones, en un sueño en verde. Es curioso; Cuando veo las fotografías con 20 segundos de exposición, aprecio el potente color verde, pero en vivo y en directo, mis ojos ven las auroras boreales blancas, aunque cuando salen los colores rojos si que puedo verlos... No se... debo tener alguna célula cono vaga que debo tener en el ojo... Más o menos intensas, pero las veo blancas... y desespero cuando el que está a mi lado me dice que son verdes... claro que al concentrarse el color con la larga exposición si lo veo.. (o al menos eso creo)...
Flotando sigo un mes después, deseando que la vida, tan generosa como está siendo conmigo para contrarrestar viejos errores, me lleve de nuevo a su encuentro para bailar... porque aun no se si las auroras cantan como las ballenas, pero bailar... si bailan...

No se si las auroras cantan como las ballenas, pero estoy convencido de que sí... y mientras lo descubro, me queda oir voces como la de Silje Nergaard, una noruega enamorada del Jazz, que seguro que ha cantado más de una vez mientras la aurora bailaba sobre su cabeza...

http://www.youtube.com/watch?v=SJywWjRsIYU